LA CULTURA

El saber todo lo más posible, capacita nuestras mentes para ponernos y predisponernos hacia la libertad.

 

Cuanto más ejercitemos nuestra mente, cuanto más conozcamos de la historia de la humanidad, más libre nos sentiremos, porque nos pueden manipular en menos medida.

De ahí la necesidad de aprender, la necesidad de saber, la necesidad de ejercitar nuestra creatividad, nuestra maduración y por ello, encaminarnos hacia una auténtica REVOLUCIÓN.

 

Porque es fácil comprobar que el poder, los poderes y los sistemas autoritarios, siempre se han fundamentado en la ignorancia, el fanatismo y las religiones para poder mantenerse y perpetuarse.

 

La pobreza, el hambre y las discriminaciones sociales son la consecuencia de la incultura, la superstición y la ignorancia.

 

Hay que revolucionar las mentes para que se pueda ir con un mínimo de posibilidades hacia una sociedad más justa, hacia una sociedad más libre, hacia una sociedad más evolucionada.

Y la forma o el instrumento es el DIÁLOGO RAZONADO, y decimos diálogo razonado porque existe el error de pensar que el hablar supone diálogo, cuando en la mayoría de las ocasiones el hablar supone una actitud de poder y sometimiento, porque razonar supone ponerse en la perspectiva del otr@, escuchar, comprender, reflexionar y analizar, al tiempo que estas abiert@ a

cambiar, a rectificar o a llegar a acuerdos libres y comunes y en caso de divergencias respetar las opciones y permitir sin violencia que cada grupo humano lleve a cabo aquello en lo que cree, sin presiones y sin coacciones, sin dogmas y sin verdades absolutas.

Cada persona y cada grupo tiene en sí la posibilidad y el derecho a ir por el camino que elija, pero al mismo tiempo también tiene el deber de respetar las opciones diferentes por el respeto a la libertad de l@s demás.

Los acuerdos libres se basan en el diálogo razonado y en el respeto mutuo.

No olvidemos que hablar es una cosa y comunicar razonadamente en busca de nuevas posibilidades, es otra cosa.

 

Con todo lo expuesto anteriormente, únicamente queda decir, que educar en y para la libertad requiere:

 

  • Una ideología y un pensamiento, que supone una determinada forma de vivir.

  • Unas ciencias: La Pedagogía, la psicología, la sociología preferentemente.

  • Un arte de educar, que supone cómo debemos utilizar los medios para construir

  • una persona libre, una persona ácrata, una persona abierta.

  • Una antropología, que presupone la creencia en un determinado ser humano, pensante y racional, porque esos son sus elementos básicos como rama humana.

Educar supone ayudar a la persona a madurar, facilitar sus procesos y auxiliar sus crisis para que se construya como un ser nuevo.

CÓMO SE TRANSMITE LA CULTURA O CÓMO APRENDEN

Por un lado, y como ya hemos dicho, con la dinámica vivencial que genera estos principios, y luego con una ayuda personalizada que supone conocer y saber que necesita cada un@ de las personas que componen el colectivo libertario.

Frente, a la opinión establecida por los poderes que se aprenden de una sola manera, a través de los programas establecidos y las asignaturas manipuladas.

 

Se aprende a vivir, viviendo, a hablar hablando, a razonar razonando, a comprender comprendiendo, y así sucesivamente.

 

Los datos, las ciencias y los saberes, se aprenden de forma individual, porque cada persona tiene un ritmo y unos intereses que hay que respetar, pero tratando que el trabajo informativo sea lo más objetivo posible, por lo que hay que construir para ell@s material de trabajos al cual puedan acceder según sus posibilidades, al tiempo que se elimine de él lo más posible, ideas preconcebidas,

líneas establecidas, intereses manipulados e información distorsionada.

Por lo que hay que reconstruir la información y adecuarla a las personas que la van a recibir.