Citas de Pepita

Las siguientes citas reflejan parte del pensamiento y de la obra de Pepa. Su lectura, amena y comprensible, da una idea del ideario pedagógico-libertario del que hacía gala nuestra querida amiga y compañera, pero lo recomendable es la lectura completa de su obra. Esta recopilación ha sido realizada por el Colectivo Paideia.

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La historia, cualquiera que sea, se cuenta mediante las acciones de sus protagonistas y no existe tal historia si no se contempla en ella la gestión de las mujeres; acciones que se vienen manifestando en cada época. En cada edad, en cada cultura.
    


Para que la persona sea feliz debe poder eligir aquello que la hace sentir placenteramente estable y satisfecha, por lo que necesita de la libertad para poder ponerse en camino en  busca de su felicidad.


Un niño o una niña, que vivencian la libertad desde los primeros años de su vida y alcanzan la felicidad y el placer  de vivir de forma autónoma y autodeterminada, alcanzará unas cotas de madurez personal, que al formar parte de su estructura psíquica de base, será muy difícil destruir.
    


Hoy día, ser una persona joven supone un enorme riesgo (…);esa hermosa edad de la “sin razón revelde”, del amor al riesgo, de la impaciencia, del apasionamiento, del “todo lo puedo conseguir”. La maravillosa época en la que l@s descontrolad@s nat@s, convierten al mundo en algo digno de ser vivido.
Lo viejo, lo hecho, lo rentable, por beneficioso que sea, debe ser remontado, debe evolucionarse, debe cambiarse, debe recrearse. Y eso, sin lugar a ninguna duda, debe hacerlo la Juventud.


La escuela de la Anarquía, ayer como hoy únicamente pretende una cosa, restituir el derecho a la libertad, hacer renacer la esperanza de la libertad.
    


Podemos decir que el “feminismo” es un movimiento de reivindicación y lucha del colectivo femenino para lograr un mundo basado en la igualdad, la solidaridad, la justicia y la felicidad, que supone, para la sociedad que padecemos, una nueva revolución.


Dejemos la propaganda fácil, la palabra vacía, el mensaje dogmático y vayamos a vivir como decimos que pensamos, y tal vez, podamos variar este camino predeterminado del que somos sujetos activos y hagamos que nos domine la duda y el amor a la búsqueda de lo nuevo y a la vez infinito, el goce y el placer de vivir, en cuanto que vivir no sea exclusivamente “mi vivir”, sino “nuestro vivir”.
    


Amemos el silencio, la reflexión, el saber y la búsqueda y a lo mejor podamos transformar el mundo y si eso es muy ambicioso, comencemos por transformar nuestra realidad, haciendo que coincida hacer con decir y si eso no es posible… Callemos, porque el silencio reflexivo puede ser el punto de partida de la ANARQUÍA.


A RACHAS, contra el viento que nos detiene, vamos a educarnos en la ANARQUÍA y para ello debemos olvidarnos de la libertad, porque esa hermosa palabra, se ha convertido hoy en un término engañoso, que en su falacia actual, NOS DETIENE inconscientemente para buscar la ANARQUÍA.



Que posiblemente no sea más que la búsqueda incansable de la IDENTIDAD COLECTIVA, DEL AMOR COLECTIVO, DE LA SOLIDARIDAD COLECTIVA de la interrogante, … de la duda … de la Nada.
    


Las mujeres anarquistas (…)
Retomamos la educación como elemento fundamental de construir una mente más libre fuera de los estereotipos de género establecidos y que se introyectan inconscientemente mediante el proceso educativo.
Nos planteamos seriamente nuestra estructura mental construida en una sociedad patriarcal, autoritaria y sexista.
Tratamos de reconocer para eliminar las actitudes de poder masculino-femenino, familiar, grupal, estatal, doctrinal, ideológico.
Intentamos educar en femenino, es decir, en aquellos valores femeninos que son positivos para toda la humanidad: la comunicación, la cooperación, la corresponsabilidad, el afecto, la no violencia, la solidaridad. Haciendo de los chicos menos “machos” y más personas y de las chicas menos “sumisas” y más autónomas. Nivelando las potencialidades de cada grupo para darnos la posibilidad de crear nuevas y diferentes tipologías humanas.
Pensamos que tenemos un mundo nuevo que crear y construir y debemos luchar por él, poniendo nuestra mente en una actitud de disponibilidad para aceptar lo nuevo, lo desconocido y lo sin descubrir (…).
Y esto es únicamente reconocer y aceptar nuestros deseos de libertad y luchar contra el miedo a ella, ya que la libertad es lo más opuesto a la repetición, la estereotipia, la robotización, la masificación y la seguridad de lo conocido, porque únicamente lo que está por conocer puede indicarnos el camino a seguir.


Hemos de caminar por el mundo con la seguridad de saber quienes somos y para ello, debemos cultivar nuestra inteligencia, nuestro interactuar sobre él y, sobre todo, sentirnos satisfechas de sentirnos una identidad única e irrepetible que tiene un proyecto personal que llevar a la práctica.
    


Si el ser humano encuentra más rentable “domar” que “madurar”, como parece que lo encuentra, resulta que el mundo se viene convirtiendo en un circo en dónde un@s con sus látigos consiguen que otr@s “obedezcan”.


Queremos espacios de vida, porque la vida es lo único que tenemos y que nos pertenece por igual a todo el género humano.
    


Basta ya de fascismo, capitalismo, internacionalismo, nacionalismo y todo tipo de –ismos, que no es más que un enorme y desproporcionado atentado contra el derecho natural que nos pertenece: LA FELICIDAD.


Yo, mujer, soy un ser humano, potencialmente libre y expresamente único. No comparable a ningún otro con unas características personales que únicamente a mí pertenecen, que camino por la vida con único objetivo, desprenderme de toda influencia que pretende distorsionarme, asemejarme, concretizarme o someterme, porque en mi ambigüedad se encuentra la esencia de mi propia identidad. Posiblemente en ese espacio inconcreto, inconsciente y etéreo, yo mujer, me siento libre.   


La búsqueda de la identidad y la Felicidad son objetivos de la Escuela Libre Paideia que configuran una estructura social  diferente a la instituida, en donde se demuestra que la Anarquía es un perfecto orden de carácter humanístico y no opresor.


Amar, discutir, compartir, molestar, reír, debatir, comer, disfrutar…
Y un sin fin de situaciones más se concentran en un espacio de Libertad.
    


¡Ojala que esta variopinta imagen de libertad se convierta en ideas profundas de ella y que la imagen no sea únicamente superficial y externa, sino copartícipe de una nueva vida, de unas nuevas relaciones, de una nueva Anarquía!


Ya es hora de saltar el muro que nos impide respirar libremente.
Ya es hora de pensar desde nuestra evolución humana, qué es lo que queremos y para ello, debemos aprender a sentirnos personas iguales al resto de la humanidad, a destruir fronteras, a enriquecernos con las diferencias, a crear un mundo sin fronteras (…) porque lo único que nos una sea esa A de la anarquía.”
    


“Quien se ama y se acepta a sí mism@ con sus incongruencias, errores, contradicciones e incompatibilidades, ama y acepta a quien le rodea.”


Hoy el limpio cielo se siente nuevamente iluminado con la transparencia de lo más esencial de la vida: amor, libertad y solidaridad; Palabras que a veces se vacían de contenido, pero que nosotras y nosotros queremos dejar escritas en el aire, en las nubes, en el agua y sobre todo en nuestras mentes, en nuestros corazones y en nuestras vivencias, porque cada retazo de libertad conquistada es un escalón que nos proyecta hacia la felicidad.”


La Anarquía es ese impulso vital que todo ser humano lleva dentro de sí y manifiesta cuando nada ni nadie se lo impide.”