Actitudes necesarias para una democratización de las escuelas


  • Favorecer la dignificación de la persona humana en su valor genuino y auténtico.

  • Favorecer la estimulación de las capacidades y la atención a las deficiencias.

  • Favorecer la orientación de la conciencia social y del orden económico para superar las deficiencias entre las ocupaciones y la discriminación y subestimación de los trabajos manuales.

  • Favorecer la conquista de un orden histórico que permita la igualdad plena de las personas.

“La persona humana es  - tanto desde el punto de vista biológico como histórico – un ser indigente. Su constitución menesterosa se traduce en expectativas y en mecanismos de motivación que sirven como fuerzas y energías para la acción.El hombre y la mujer se motivan a favor de sus necesidades. La motivación resulta entonces un proceso de tensión personal que, en función de una indigencia, genera un impulso para la acción.
Esta especie de “empuje psicológico” es administrado a través de una intencionalidad y una direccionalidad.Es decir, el hombre y la mujer al percibir la ausencia de algo (insatisfacción) se conducen hacia la acción y a tales efectos definen propósitos y aspiraciones. Es así como el punto interior de la motivación se exterioriza en la proclama de intenciones que apuntan a una determinada orientación..
Podemos decir, pues que “ no se conoce por conocer”, sino al servicio de un FIN , o una serie de FINES, que puede tener como eslabón inicial el de la conquista de la verdad; a  su vez , los fines que la conciencia produce llevan en su seno una exigencia de realización, y esa realización presupone – entre otras condiciones – una actividad COGNITIVA sin la cual dichos FINES  jamás podrían tocar tierra, es decir, cumplirse. Por otro lado, todo FIN presupone determinado conocimiento de la realidad que él o ella niegan idealmente-y, en este sentido, como índice de cierto nivel cognitivo – no podría desvincularse tampoco del conocimiento.


Cuando se alcanza el objeto cognoscible, pero en una instancia puramente externa, formal y descriptiva, se ha de seguir con un nivel de objetividad en el cual se copia la realidad en el marco de sus características u manifestaciones periféricas.Con la objetividad, sólo se rodea el fenómeno sin perforar sus froneras exteriores.Aquí se producen las impresiones y percepciones formales que singularizan la realidad que se pretende conocer.


Se ha de llegar a un análisis y valoración de la realidad.Esta instancia permite romper los niveles de captación puramente externos y periféricos de los fenómenos para penetrar en sus contenidos, captar sus relaciones internas y los secretos de su constitución. Es entonces posible la ubicación y definición de los factores componentes del objeto cognoscible, así la captación de sus relaciones, sus contradicciones y el grado de influencia de las mismas.
En este momento se produce una captación de la situación con lo cual se facilita su racionalización y el análisis integral de la misma.


Se hace así posible una ACCIÓN DE TRANSFORMACIÓN interna (persona)y externa( realidad) que no se agotan con ninguna conquista sino que representan un proceso permanente en la realización socio-histórica de la persona.
En este punto se establece el binomio concientización-participación (teoría-práctica).