Nos duelen todas las muertes

Nos duelen todas las muertes. Sobre todo las muertes de tod@s l@s inocentes de este mundo que vienen suplicando, llorando, pidiendo, rogando y a veces exigiendo una vida digna y justa.

Más información

Ficheros adjuntos

Nos duelen todas las muertes Manifiesto contra la guerra

Etiquetas

Mujeres para la Anarquía

Nos duelen menos las muertes de los tiranos, dictadores y otros especimenes que son causa y consecuencia de tanto asesinato impune, de tanta guerra, de tanta hambre, de tanta miseria y de tanto dolor.


Una guerra, cualquier guerra no es más que una lucha de poder entre quienes desean dominar, someter, explotar y esclavizar a tanta gente normal que lo único que busca en este mundo es arañar un poco de felicidad; algo a lo que, sin lugar a dudas, tienen un inalienable derecho.


Poder, guerra y muerte se encuentran estrechamente unidos y el orden de su realización permanece inalterable a lo largo de los años, de los siglos y de los milenios.


En cada ocasión en la cual nos damos de bruces con un conflicto bélico, debemos preguntarnos sin dudar, a quién favorece, a quién hace más rico, a quién hace más poderoso, a quién hace más privilegiado. Y en nuestra respuesta encontraremos las “causas reales” de cada una de esas lamentables situaciones.


Quienes se han venido convirtiendo en los más ricos, y la erótica de la riqueza es la mayor de las pasiones humanas, no van a detenerse hasta conseguir serlo cada día un poco más y para ello, necesita MATAR, porque de otra manera no son capaces de “arrebatar” a los seres humanos aquello que les pertenece, porque lo defenderán con uñas y dientes hasta los límites de sus fuerzas.


La guerra, dirán, es un mal necesario para mantener SU PAZ; esa paz construida a base de cárceles, torturas, intimidación, sobornos, información manipulada, sistemas educativos represores, discriminación, racismo y un largo etcétera de acciones encaminadas a “protegerlos” de cualquier pensamiento libre, de cualquier idea de progreso, de cualquier acto de solidaridad.


SUS GUERRAS , no nos pertenecen.


SUS GUERRAS, no nos intimidan.


SUS GUERRAS, no compran nuestra libertad.


Todo acto de muerte, todo acto de violencia ejercida contra un ser humano, es un acto de barbarie, un acto de sin razón, un acto incivil.


Si la vida nos pertenece, si el derecho a la vida es nuestro bien más precioso.¿Cómo es posible que este mundo se mantenga impasible cuando lo están masacrando?


Porque no eliminan solamente los cuerpos, sino que están destruyendo la esencia misma del pensamiento racional.


El Thanatos, está imperando sobre el Eros.


La vida está dejando de tener sentido para amar el placer de la muerte.


Si esto no es una locura ...no sabemos definir lo que es.


Con todo, hay que considerar, que los llamados “enemigos”, hoy han cambiado de nombre, y así desconciertan más a la ciudadanía que, ya no lee, ni piensa, ni critica, ni reflexión; pero que sí ve la televisión y lee los titulares de la prensa oficial, esa prensa convertida en el cuarto poder del poder, del dinero y de la guerra. Ahora a esos enemigos se les llama “terroristas”; y resulta que sin nosotr@s. saberlo , el mundo está lleno de “terroristas”, ya que son en definitiva, tod@s. aquell@s que no piensan lo que les han dicho que piensen, no hacen lo que les han dicho que hagan, no hacen la guerra porque porque defienden la vida, porque siguen pensando que las palabras son más peligrosas que las armas y por ello, a las palabras les responden con balas.


Enemigos y terroristas, son tod@s. aquell@s. que matan, lo hagan en el nombre de quién lo hagan, porque entre todos los males y atrocidades que el ser humano ha inventado, no existe ninguno más terrible y deshumanizado que el que es capaz de quitarle la vida a un semejante, sobre todo porque ese semejante no se asemeja en nada a su verdugo.


NOS DUELEN TODAS LAS MUERTES


NOS DUELEN MENOS LAS DE QUIENES LAS EJECUTAN.


Víctimas y verdugos, una vez más, mantienen una lucha desigual.


Ojala que el poder que anhelan se convirtiese en su propio verdugo.


MUJERES POR LA ANARQUÍA