
La Junta de Extremadura, gobernada toda la vida por el PSOE, está empeñada en abrir en Tierra de Barros ni más ni menos que una refinería. Algo sucio hay detrás de todo esto -y no solo por la suciedad que emiten las refinerías que lo contaminan todo- cuando el apoyo a este tipo de industria contradice casi 20 años de propaganga sobre las excelencias de una tierra que no tiene industria, que es un paraíso virgen no contaminado, el último espacio natural de España...
La
demagogia usada con la supuesta creación de empleo -en una tierra donde
las necesidades laborables son muchas y los favores debidos aún más-
no está teniendo los resultados que la Junta y sus socios capitalistas
esperaban. Afortunadamente los grupos sociales han salido al quite rápidamente
y se ha desmentido semejante afirmación: El empleo creado iría
en detrimento del empleo ya existente basado en la agricultura; lo que se dice
vestir a un santo desnudando a otro, con el agravante de la enorme contaminación
que generaría.
Pero el empeño de la Junta y sus socios capitalistas en montar la refinería en la localidad de Los Santos de Maimona tiene su aquel. Aunque queramos pensar bien, no podemos. Teniendo como tienen otros sítios para montar la susodicha refinería sin que se contaminen tierras de cultivo y de ganadería ¿por qué ese empeño en hacerlo ahí precisamente?. Quizás personas con más medios puedan indagar en el grupo empresarial Gallardo -afín al PSOE extremeño- para lograr comprender esta tozudez que va a traer al partido socialista un disgusto -en votos y en prestigio- grandes consecuencias.
Enlaces de interés para saber más sobre el tema:
Manifiesto contra la refineria de la Plataforma Ciudadana contra la refinería.
Encuesta interna del PSOE extremeño (imprescindible su consulta)